domingo, 4 de marzo de 2012
Casamientos
jueves, 26 de enero de 2012
Enero en Buenos Aires
lunes, 1 de agosto de 2011
Formas de Volver a Casa
“ de pronto primó ese clima pesado en que sólo es posible conversar sobre la tardanza de la comida” ( página 24) [1] domingo, 13 de marzo de 2011
Siempre Volvemos
Tengo que hacer dos compras urgentes: pilas triple a y una manguera. Las pilas no es un tema pero la manguera parece que sí. En el chino no creo que vendan y aparte empecé a militar en contra del que está cerca de casa porque corta la cadena de frío y hay un olor a mierda impresionante. Ir a “Easy” a comprar una manguera es de sobreexcitado, creo que si voy hasta me puedo hiperventilar. En una ferretería debe haber pero para eso tengo que esperar al día siguiente a que estén abiertas. Aparte en las ferreterías hay ese olor increíble que no sé cómo consiguen, si es que lo generan los pegamentos, los cables, los caños o si será que el olor a pedo de los ferreteros es así. Lo cierto es que resulta perfecto, en algún momento podrían empezar a fabricar perfumes para autos con esa fragancia.
Cosas que van pasando durante un feriado largo:
En un bar en Palermo un grupo de pibes que tienen el proyecto en común de la banda de rock tocan para más o menos cincuenta personas. Suenan bárbaro. Son buenos. Los integrantes quieren tener lo que sólo uno de ellos tiene y para éste aquel show es el último. No podía ser de otra manera.
Por el Tigre: un tipo que estuvo casado con una diplomática sueca ahora twitea sin parar en una isla gay y va a toda velocidad con su lancha mientras canta el himno a Sarmiento
En Nuñez: un pibe busca plata en cinco cajeros automáticos pero ninguno tiene plata, una playera de una Esso ve parte de su itinerario y le ofrece cambio. Se quedan hablando de que la promo de la coca y el sándwich por veinte pesos en realidad no es una promo. Ella es linda y él escribió un gran cuento lleno de errores ortográficos ese día.
En la web: parece que Fidel Nadal le cagó al novia a Manu Chao cuando estuvo de gira con Mano Negra. En un foro se discute sobre el tema y alguien postea: “ Fidel desintegró a Todos Tus Muertos por una pelea que tuvo con Pablo Molina, de haber quién era más rasta o más argentino, y lo más raro es que según él es rasta, pero estuvo a punto de golpear a un amigo mío, entonces no es tan rasta como él dice”
En un bar que no es de levante: un muchacho y una muchacha que no están de levante se conocen. O al menos él piensa que conoció a alguien pero a ella en ese momento le chupa todo bastante un huevo así que no le da demasiada cabida: le da el número de teléfono, le responde un mensaje pero cuando él la invita a salir ella no contesta más.
En Uruguay: se manda un correo electrónico a Argentina: “ Montevideo es un lugar en un cuento, donde la gente del lugar lo va contando con mucha reticencia.
En Montevideo andamos como en una libreria en la que sabemos que el libro que buscamos, está.”
En Palermo: Un licenciado en letras que tendrá éxito criticando a los uruguayos pasa el fin de semana largo escribiendo lo que mejor sabe hacer: programas de cursos. Hay una bolilla que es Horacio Verbitsky: “ Sombra terrible de Verbitsky: un análisis vitriólico del proyecto de poder del guerrero de los 70, fiscal republicano de los 90 y monje negro de los 00 Biografías y narrativas del periodismo imberbe. Algunas perlas de la escritura paraestatal y de la escritura obispal”. Posta, hace buenos programas.
Encuentro un cajón lleno de pilas doble a. Qué lástima que ahora se usen más las triple a. Bolivia va invertir cinco millones de dólares en ponerle valor agregado al litio del salar de Uyuni. La ventaja de las pilas de litio es que promueven la miniatuirzación de los productos porque ocupan poco lugar. Me voy a tener que meter el cajón de pilas doble a en orto. O por lo menos comprar una manguera.
La primera vez que vi una película de David Lynch estaba en mi primer año de facultad y era consigna para un trabajo práctico de Aguirre. Eran tiempos de tener novia y jugar al tenis. Me acuerdo que la empecé a ver con fiebre y que la media hora de empezada llegó la que era mi novia y la fiebre siguió subiendo. Lo que más me impactó es la imagen de la la ruta a la noche: línea pespunteada amarilla atravesándose a sí misma.
Cuando estos días vi Corazón Salvaje ya sin novia y sin fiebre volví a ver esa línea pespunteada que es probablemente lo que separe a Lynch del snobismo que lo hace bandera, lo que lo rescate del uso de los cortos que él mismo hizo en su época de Facultad y ahora son ofrecidos como ceniceros entre tema y tema de una banda experimental que toca en Palermo Soho. Para explicar por qué Lynch es bueno tendría que buscar aquel trabajo práctico pero no creo que tenga demasiado sentido. Aparte es más o menos obvio, ponerse ese laburo al hombro es como convencer a alguien que la asignación universal es buena. Por suerte las películas de Lynch no entran en el calendario electoral. Ni hay que militarlas.
domingo, 6 de marzo de 2011
EL JUSTICIERO VUELVE

MIERCOLES DE 12 A 14 POR RADIO GRÁFICA 89.3
O POR INTERNET CLIQUEANDO ACÁ( MOZILLA FIREFOX)
sábado, 25 de diciembre de 2010
Mi zanahoria se va
Un amigo de vehemencia refinada dice que la gente que nunca fisura no es de fiar. El que escabia y nunca vomita es de alguna manera un especulador, alguien que se pasa la vida midiendo con centímetros. Al que nunca viste arruinado en una fiesta es alguien que no se compromete con las noches. Un vendedor crónico de ilusiones. O mucho peor. Un estafador.
O al menos te está por cagar.
Como el tipo que cigarrillo en mano izquierda le pide por favor a la kiosquera que le de caramelos masticables. O más bien “de los grandecitos esos”. “No esos cuadrados sino los que están a la izquierda”.
¿Los sugus? Pregunta la kiosquera.
Sí esos, responde áspero.
Llama a las golosinas por el genérico “caramelos masticables” y permanece impávido. Sólo altera levemente la comisura de los labios cuando escucha el nombre “ sugus ” . Y no es que tenga que hacer un escándalo cada vez que compra algo, sólo se trata de rasgos de humanidad o algo por el estilo.
Y quizás el desagrado tenga que ver con el que tipo tiene unos cuarenta años, es lo que suele llamarse un adulto y como uno está en la puerta no puede evitar preocuparse, mirá si me convierto en algo así. Mirá si la hago mal y paso a ser como el lomo del libro aquel que reza “ los hombres que no se enamoraban de las mujeres”, mirá si no distingo un sugus de un flin paff.
Franzt Fanon decía que la represión genera conciencia política, los gorilas aseguran que los montos tradujeron eso en “ cuanto peor mejor y por eso pasó lo que pasó”. Con el tipo este asqueroso comprando golosinas tomás conciencia del paso del tiempo, tenés suerte en encontrártelo y que te caigan ciertas fichas.
Otros recién se dan cuenta en la primavera. Cuando ven a los chicos del secundario que se toman los colectivos como locos para ir de pic nic mientras ellos están en la oficina naufragando en una docena de facturas porque “el veintiuno de septiembre cada uno trae algo rico y festejamos como si fuésemos una gran familia” Septiembre es como un equipo que sabe jugar la Copa Libertadores, tiene oficio, te pone la hinchada en contra y te gana con un gol de cabeza del zaguero central. Después se cierra bien atrás y olvidate.
O quizás tenés el culo de tomar el bondi para el lado equivocado. Aunque te avivás rápido. Y eso sólo te hace un poco menos mogólico pero cabe la posibilidad de que ese interín te sirva para entender. Es que pasa de las formas más imprevistas. Hay quienes incluso dicen que les sucedió viendo Toy Story sin volumen en un local Garbarino del centro.
Pero algunos no se dan cuenta nunca y cuando se quieren acordar la vida les pegó un pesto tremendo. Te van a decir que de algo hay que morir, que todo es más menos lo mismo, que da igual decir “mucho jeque y poco árabe” que “Más vale buen árabe que jeque por conocer.” o “Más vale árabe en mano que cien jeques volando” Entonces no te queda otra que darles la razón o acaso te vas a poner a tratar de convencerlos que no se están por morir. Si pasan la mayor parte del día tirados en la cama tapados por una colcha escuchando la radio y la alegría pasa porque el farmacéutico les anuncie que recibió de las rositas en cuatorcientos miligramos.
Un escalón antes están los que todavía tiene quince veinte años de vida útil y siguen militando. Aún empastillados meten brindis del sindicato, camisa violeta, acto en Junín y terminan el día con un cuarto helado: dos frutales y un dulce de leche de los pesados. Tienen todo para ser de los que piden las golosinas por el genérico pero hay que tener honestidad intelectual y blanquear que no lo sabemos. Hay que escucharlos porque son los que vivieron el peronismo, por historia; uno los respeta pero no porque sean cuadros, los cuadros están en otra cosa: los mataron o son gobierno. Y ahora nosotros nos debatimos entre la militancia free lance o una vida militante, los más drásticos afirman que la pregunta en realidad es si alguna vez fuimos militantes, la rosca universitaria es otra cosa.
Diciembre te va pegando cachetadas y pasa lo de siempre: dos viejas se agarran a trompadas en un ascensor de tribunales porque una ordenanza les cerró rápido la puerta en el tercer piso. Entonces, tomás un café en un bar de Talcahuano sólo para chorear un par de minutos de aire acondicionado, en la mesa de al lado tres cuarentonas mitad chetas mitad hippies hablan de una editorial independiente de literatura argentina y te hacen acordar a tu vieja hace un par de años.
Un par de semanas después vas a estar mudándote pero sólo lo vas a entender el 3 de enero cuando estés sólo de verdad en el chino de la vuelta dándote cuenta lo malo que sos comprando productos de limpieza.
Peero antes, pegás un feriado( ese el de Menem, el de la virgen) y lográs bajar un cambio. Ella toca el timbre de la casa de tus viejos y te da culpa, hace banda que no la ves. Pero la tiene clarísima y se encarga de que pasen un día increíble sin hacer nada. Al otro día te lo cruzás a Diego Skliar que te habla de los lunes feriados perfectos y opina “ así y todo, tampoco. ¿entonces? Nada” Y da en el clavo. Es el mismo pibe que te recomendó Jorge Teillier y “ Tedy” de Sallinger. La puta madre. Como te asusta el acierto de tu amigo le contás que estás haciendo radio, aunque a diferencia de él bancando el proyecto nacional y popular, claro. En eso aprovechás que Diego es de los mejores recomendadores que conociste y te despedís pidiéndole que te sugiera un tema de Gabriela Torres. El tango está bien en diciembre sólo si sos de los que no chivan de más.
Se termina el año y más que tango de fondo, suena en todas partes el temita ese de Dread Mar I, resulta raro ver a los porteros viejos de las oficinas del centro escuchando reggae. De todas maneras es un buen tema para fin de año. Al menos no es uno brasuca al estilo olha onda, buena onda. ¿Cómo era esa canción?
